Foto: Fernando Botero - Pintor y Escultor / Cortesía: Prensa.

Fernando Botero memorable pintor y escultor

El hombre del volumen y el pincel, deja un increíble legado con sus obras de arte desde su estilo único y excepcional.

Formas redondas y voluptuosas marcaron un hito en la historia, al evidenciar con sus moldeos y trazos la inmensidad del universo desde su majestuosidad.

Animales, personas, frutas y cosas cobraron vida en un entorno visto con el ojo sagaz de un creativo innato, quien dio un vibrante, profundo y sorpresivo toque a su obra magistral.

Llevó el nombre de Colombia en alto, al resaltar su sello estilístico en distintos escenarios con técnicas alucinantes, complejas y variadas.

Sus cuadros, lienzos, bocetos e impetuosas esculturas llegaron a grandes calles, museos y lugares representativos para iluminar y maravillar con su presencia al mundo.

 Cartagena, Medellín, Bogotá, Paris, Nueva York, Madrid, China, Roma, Pietrasanta, Dubai y muchas otras se engalanaron con los destellos de su luz esculpida y pincelada.

Brilló entre los más grandes, y dejó su legado al país y a la humanidad, al trascender las fronteras de su arte con una tendencia emotiva, inspiradora, única y universal.

 

– “El arte es hacer siempre lo mismo, pero de forma diferente.”

Fernando Botero, pintor y escultor por siempre.

 

Emergió el artista

Nació en Medellín, Colombia en 1932. Hijo de David Botero y Flora Angulo.

De cuna y corazón paisa, en 1944 dejó la escuela de tauromaquia a la que asistía por petición de un tío.

La razón, un percance que tuvo con los toros y descubrir su verdadera vocación como pintor, escultor y dibujante.

Su primera obra en esa época fue una acuarela de un torero. Luego, tras ascender en su práctica, Botero realizó su primera exposición en 1948.

Posteriormente, elaboró ilustraciones para el periódico El Colombiano, y después se trasladó a Bogotá en 1951 donde realizó sus dos primeras exposiciones individuales.

 

Imagen: Monalisa en versión Botero / Pintura: Fernando Botero. Museo Botero de Bogotá, Colombia.

 

Influencias formativas

Tras estar en Bogotá, presentó su óleo Frente al mar, el cual ganó el segundo puesto en el IX salón nacional de artistas.

Con el dinero recibido por el premio viajó para estudiar en la Real Academia de Arte de San Fernando en España.

Para su sostenimiento en el país europeo hizo dibujos y pinturas a las afueras del Museo del Prado.

Luego en 1953 se mudó a Florencia, Italia y se inscribió en la Academia de San Marcos, donde aprendió de grandes exponentes del arte y su legado en el renacimiento.

En 1956 se casó con Gloria Zea y se mudó a la ciudad de México, donde los bodegones, lenguaje moderno y color le dieron nuevas perspectivas que lo llevaron a exponer en Nueva York.

En 1958, fue nombrado docente de la Escuela de Bellas Artes de la Universidad Nacional de Colombia.

Sumado a ello, tras su obra Naturaleza muerta con mandolina ganó el primer lugar en el Salón de Artistas Colombianos.

Influencias del expresionismo, movimientos vanguardistas, arte de época y tridimensional marcaron parte de lo que sería la impactante evolución de su obra.

 

Imagen: Pedrito a Caballo / Pintura: Fernando Botero. Museo de Antioquia, Medellín, Colombia.

 

Amor y contrastes

De su matrimonio con Gloria Zea tuvo tres hijos, Fernando, Lina y Juan Carlos.

Tras separarse en 1960 y estar un tiempo inmerso en su arte, en 1964 se casó con Cecilia Zambrano con quien tuvo en 1970 a su hijo Pedro.

Lamentablemente el niño falleció a los 4 años de edad en un accidente de tráfico y tras la difícil pérdida nuevamente se separó.

De allí, surgió la obra Pedrito a Caballo, una evocación profunda de su arte.

Luego, en 1978 se casó de nuevo con Sophia Vari.

 

Imagen: El Gato / Escultura: Fernando Botero – Rambla del Raval, Barcelona, España / Cortesía: Prensa.

 

Fama y ascenso

Se incrementó en 1962 tras exponer en Milwaukee Art Center en Estados Unidos. Desde allí, comenzó a exponer en importantes lugares de Europa, Estados Unidos y Colombia.

Posteriormente, en 1983 se trasladó a Pietrasanta, Italia y comenzó una serie de exposiciones en todo el mundo.

En ese auge, se convirtió en uno de los pintores y escultores vivientes más cotizados del planeta.

Tras su fallecimiento el 15 de septiembre de 2023 en Mónaco,  su arte prevalece y queda marcado en la historia entre los grandes exponentes artísticos de la humanidad.

 

Imagen: Soldado Romano / Escultura: Fernando Botero – Plaza Botero, Medellín, Colombia / Cortesía: Prensa.

 

Donaciones 

*1976, Museo de Antioquia, siete óleos, un pastel y dos acuarelas.

*1980, Museo de Antioquia, 6 óleos.

*1984, Museo de Antioquia, 16 esculturas y 18 pinturas a la Biblioteca Nacional de Colombia en Bogotá.

*1992, Santiago de Chile, escultura de un caballo, ubicada en el Parque Forestal frente al Museo de Arte Contemporáneo.

*1998, Banco de la República de Colombia, colección 203 obras.

*1998, Museo Botero Bogotá, 123 obras de su autoría y 87 de artistas internacionales.

*2000, Museo de Antioquia, 114 pinturas de su autoría (óleos, acuarelas y dibujos), 23 esculturas que hoy componen la Plaza Botero y 21 obras de artistas internacionales de su colección personal.

*2004, Museo Nacional de Colombia, obras de la serie El dolor de Colombia, integrada por 23 óleos y 27 dibujos.

*2007, Universidad de California, Berkeley, 47 obras de la serie Abu Ghraib.

*2012, Museo de Antioquia, serie El Viacrucis.

 

Artículo por:

Jackeline González L.

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